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24/10/2020

Gustavo Torres (Maka) -- Tres poemas

 (Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


Atardecer en la terraza

Casas una arriba de la otra con paredes
piel de mandarina

Broche soga prendas colgadas ventanas ritmos
de Escaleras caracoles que se entornan en las nubes
llevan sueños en andas hasta el cielo de la loza 

El sol que empieza a jugar a las escondidas
entre algunos pájaros que vienen en dirección
de alguna leyenda de la vía

Mientras le saco el revoque a la fruta
que tengo en la mano
puedo ir viendo el olor de la paleta naranja
de pintor apasionado y soñador
que descansa sobre los techos 

Entre polkas vallenatos cumbias peruanas se posa
Latinoamérica en las terrazas
abona huertas que darán hojas
con las más bellas fragancias
se olerán en canciones 

y desde abajo en la terraza
se construye con ladrillos
la esperanza

Mujer Maravilla

Ahí están dentro de una casa
humilde, levantada por abrazos
tienen la piel curtida
de color quiero al otro.

Las ollas son tan grandes como el hambre
de la gente, el fuego tengo
la sensación de que en
estos días no se apaga nunca.

Las veo llorar
mientras pican cebollas, yo no me la creo
si son las mejores no es por la cebolla.
Lloran porque lo están dando todo
porque tienen tremenda responsabilidad
lloran porque no entran en su cuerpo
de tanto amor todos los días. Por eso
lloran y se pican el corazón y lo ofrendan
al guiso que está en la olla.

Me las imagino con una capa
en la espalda el viento
que le sopla en la cara. Y su mirada
puesta hacia el horizonte

Cuando termine
esto pienso: bailar
unas cumbias bien rabiosas.
Y abrazarlas en agradecimiento.

Te fuiste ayer ñeri

Te fuiste ayer ñeri
en siete tiros cargados de odio
madrugada fría que escribe
con sangre siempre en la villa

jamás nuestra vida le importó
a nadie: si no nos mata la yuta
es una bronca entre pibes

matémonos
pobre contra pobre
es la hipocresía del sistema
que insistente replica el televisor

esa mirada nos juzga
solo porque llevamos visera
y la piel color de barro
de indios descendientes
que antes sacaron
de sus tierras

disparar al cielo
lo que te vamos llorar
de nuestro nublado corazón
que ya viene encapotado desde chico
corte nunca sale el sol

hoy vamos a poner
la música al taco
hacer un fuego gigante
para que las sombras y luces
se dibujen en la pared
y aparezca tu cara
entre porro y licor
estás ahora con tu risa y tu vos 


Clarisa Moya -- Dos poemas

(Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


Espuma de café

Notas acuareladas
sin márgenes precisos
prolongan la escucha
de la ruidosa intimidad
mientras cada minuto
se agita con firmeza.

Palabras sostenidas
en los renglones del amor
se agrietan y escapan
sin fronteras ni suspiros.

La tibia espuma de café
soluble y errante
manuscribe en el espesor
el aroma que esconde
la fuga de orillas
que orientan la celeridad. 

Mi borde y tu margen
lo propio y lo ajeno
bajo escamas de lo real
entraman sus colores.

Nos extralimitamos
hasta que las palabras
vuelvan a su cimiento,
el tiempo se destile,
y que la espuma de café
se disuelva en caricias.

Otro idioma

Alguna vez ha sido posible
conmover los avatares
de un silencio desesperado
en labios que sólo podían
callar o repetir lo mismo.
¿Dónde encontrar una voz
que haga crujir el despertar?

Lo inmutable siente el sonido
de los pasos que se acercan
lenta pero decididamente,
hasta que una mirada nítida
provoca en su alma joven
la más sutil tranquilidad.
¿Cómo evadir el enérgico azar?

Una canción y tres copas después
la soledad siempre vigente
se sumerge en el océano
de una pregunta en voz alta:
¿Tengo permiso para alegrarme
por el latido acelerado
de este corazón a estrenar?

Conversaciones, risas, gestos,
cuerpos, música, placeres,
escenarios que se montan
con una espontánea libertad,
imágenes capaces de narrar
un embrollo de novedades.
¿De qué idioma se tratará?

Una gramática indescifrable
monosilábica, discreta
que no se aprende: se escribe,
se pone en acto sin vacilar,
llena la mudez con presencias
contagiadas de deseos vivos.
Si es un idioma, quizás sea Otro…



Adelfa Mosqueira -- Cuatro poemas

 (Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


El viejo eucaliptus
sigue dando
hamacas, mi balanceo
lo acompaña

Tu pesimismo
me alisa la mota
hasta con bigudí puesto
me rodea en si menor
me persigue en bicicleta

está tan pobrecito
que ya
no será necesario
matar.

Poesía

En vos, el dolor
no hace hogar

y el amor no es
sólo garantía

para la especie.

Aquí no es posible
el destierro.

El asesino de mí
se suicida.

La muerte duda.

Y no es venganza
es Justicia.

No te conocí cuando tus ojos
se esforzaban por ser de cielos.

Ni en jugueteadas charlas
entre vecinas nuevas
sobre viejas pérdidas
y los trabajos para la esperanza.

Sí me quedaba mirando
cómo el negro labrador y la grisecita
razaperro, como síntesis de tu pedigrí,
escoltaban tus furiosas caminatas

huidas? donde el hermanito
torturado matado desaparecido
te hacia señas
desde tanto doler?.

In memoriam de Florencia, vecina.


Paola Corazza -- Tres poemas

(Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


Periferias

Periferias con calles de tierra
y puertas sin llave
con ritmos que me hacen
volver a la infancia
cuando todo sucedía
con una entrañable lentitud.
Evoco aquel estado
mientras el sol cuela sus rayos
en mi agradecida espalda
a modo de abrazo
y el humo del mate
serpentea códigos extraños
que sólo los ancestros
se atreven a leer
Es la hora mágica
en que el silencio habita las mañanas
en la espesura del bosque
prístino, imponente
en esta soledad de voces
que aturde de silencios
y por momentos nos regala
la inefable oportunidad
de vislumbrar un chispazo
una luz, una certeza
de gestar una quimera
para imaginar lo nuevo:
lo inexplorado que renace
una y otra vez.


Reflexión acerca de las miradas sobre el Otro


Propuesta

Vengo a proponerles
un sueño
encaramado en la rama
de un laurel
que yace moribundo
desde hace tiempo.
Como hiedra persistente
mece sus hojas al viento
que a veces se deslizan
y caen
en tiempos de duro invierno
para sembrar la tierra
de amaneceres
y brotes tiernos que emergen
tímida y decididamente
como una vida perpendicular
en la chatura del suelo.

Sofía Bellini -- Tres poemas

(Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


Des-encuentros

Lo puedo ver desde la ventana:
deambula hace más de media hora
entre la puerta blanca y la esquina
mira el celular y luego clava
la mirada hacia la nada
una y otra vez.

Finalmente se sienta en el cordón.
Con sus dos manos
lo aprieta con fuerza, lo guarda
y entierra la cabeza entre sus piernas.

Lo pierdo de vista
y cuando vuelvo la mirada
se deshace
a paso lento
por la cuadra.
Pasa un colectivo interminable

Por la puerta blanca
sale una mujer
con la vista hacia ambos lados
su reloj en la mano
se sienta en el cordón.

Memorias

Me hablaste de perros
aullando, memorias pasadas
rastros de sangre
árboles que se entretejen:
cicatrices.

Saltos en el tiempo
lagunas mentales
hay cosas que
nuestra mente
prefiere olvidar.

Mejor dejarse
encandilar por el sol
mientras pega
una brisa fresca
que sostener una mirada
cuando nos espeja.

Las ropas apretaban
el torso hasta dejarlo
sin aliento y los pañuelos
ocultaban lo deseable
innombrable.

Parches sobre los labios
y una mirada
que se perdía para
no encontrarse.

¿Acaso te preguntaste
de dónde surge
lo prohibido?

Turrones azucarados
para no recordarnos
ni escuchar las tripas
que crujen
a gritos ¡memoria!

Plazas

A unas cuadras
se escucha: “Quedate
tranquilo en casa
lavate las manos
mantené una distancia
prudente”.

Ellos sólo levantan la mirada
al cielo ruegan que esta vez
no les pregunten qué
hacen en la plaza.

Seis ojos con las miradas
perdidas las narices frías
sin muecas de esperanzas,
sin alcohol en gel, sólo
un bolso con medias
y otro con carilinas.

A ellos, los aguarda un
barrio sin agua hace varios días
una madre adolorida
un padre ausente
y dos hermanas que les cruje
hasta el ombligo.

Cómo se encuentra espacio
para la prudencia
en lugares donde
sólo habita el olvido

donde la quietud,
significa rendirse
a un destino
desigualmente prefijado?

Por el costado
pasa un tapabocas magenta,
combinado con la soguita
de su perra
que huele a jazmines:
Quiere comprar unas medias
señora? escucha y ella,
toma distancia
y sin siquiera mirar,
responde, “Te agradezco”.

Nuevamente cae la tarde
los bolsos siguen llenos
y las manos vacías:
la plata apenas alcanza
para un vino de esos
que al menos
nublan por un rato
la memoria.

A una hora de distancia
en otra plaza del país
queman barbijos
como símbolo
de protesta: al virus
unos pocos, parece
que tienen tiempo
de ponerlo en duda.

Gloria Arrúa -- Dos poemas

(Trabajos del Taller de Poesía y Letrística 2020.)


Los naranjos
se posan sobre la riviera,
es época invernal.
La noche escapa de su centro.
Supera la redención de un espíritu.
Su fe de estrella ha caído,
se ha vaciado el sonido de su voz en el destierro.
Recrudece su color,
avanza su fe
en la cima de una armonía segura.
Vierte el sol su bendición,
en tanto el agua vierte su hermosura.

Llueve
de tal modo
llueve,
que me voy sintiendo
más madura.
En un éxito mortal,
cruza la aurora un ejercicio fugaz,
que aflora de una estrella verde entumecida.

He dejado atrás
la tibia pena de no verte.
Voy hociqueando
el vuelo de un pájaro de bruma.
Rezo tres aves Marías,
agazapo mi juventud,
me sumerjo
en la sed
de aquel que vigila,
la piel de la noche.
Todo lo que su desnudez
pregunta aún sin respuesta alguna.


27/11/2016

Paula von Wernich / Taller de poesía

Adentro

En el salón de la facultad
No entra ni un alfiler.

De fondo se escucha
Una voz en un micrófono.

Un grupo de jóvenes
Conversa en alta voz.

Entre ellos,
Una joven calla.

En su interior,
Un alma muere.


Purmavida

I
Pequeñas calles artesanales
como ilustradas por un Dios
hippie y pacifista.
Calles y paredes cargadas
de adoquines
de energía
de positividad imperativa.
Merada por la altura
busco entre puestos y montañas
algún signo de modernidad.
Un hombre
se me aproxima:
no sabe usar su cámara.
Ni un edificio, ni un celular.
Nada
Todos queremos congelar
esa magia.
Pero la foto se borra,
el sentimiento no.

II
Siempre las mismas calles,
silencio y pobreza.
Solo hablamos con turistas
para ganarnos la vida.
Quedan fascinados en esta ida
por el momento y la alegría.
Pero no, ellos no viven acá.
No sufren el permanente mareo,
la falsa felicidad.
Vivimos atrasados,
con aguayos como piel.
Tanta pobreza me ciega,
tanta rutina me congela.

III
Pequeñas calles marcadas
por el paso del ‘tiempo’
por la gran humanidad.
Una pared dice:
“Dios vive”
¿Será cierto?


Guadalupe luna

I
Soy une mujer desde el núcleo hasta los poros,
carezco de edad ya que
el tiempo no puede ser medido
Soy tanto astronauta como novelista
porque vivo entre infinitas estrellas con piernas y mentes y
porque escribo como loca sin parar
en el aire, en papel, en mi piel.
Limito mi existencia con algunas definiciones:
feminista, optimista, en busca de una religión,
nadadora de mares e inventora de palabras.
Trabajo de profesora de literatura y de aprendiz de mis alumnos
creo que aprendo más de ellos que ellos de mi ,
es por eso que ando por la vida
buscando una respuesta.


II

Vivo al sur de un país del fin del mundo,
donde estaríamos todos locos,
no utilizamos esas mini prisiones llamadas “celulares”,
nos miramos a la cara cuando hablamos,
comemos todos juntos en el mismo pasto,
nos amamos: amándonos y odiándonos de a ratos (que es otra forma de amar),
fumamos de luna en luna,
nacemos de nuevo cada vez que el sol
se levanta: esa es nuestra ideología
por eso mi madre se cambia de nombre a cada sol:
Juana, Estrella, Miranda, Angélica…
Porque a cada rato es una persona diferente.
Yo mantengo mi nombre porque este define
 mi cuerpo en esta vida y además lo eligió mi querido padre a quien llamo
 Zeus (me gustan los apodos míticos) y a quien tanto quiero.
Solía ser pintor, hasta que el universo le encargó otro cuerpo.
Ahora solo es recuerdo.


     

La garganta traga
Un barco navega
y cae Benjamín
Dentro de sí mismo:
Un avismo
Navega through the organs
Hasta llegar al cœur,
Se mete ahí dentro.
And no,
Me contó que no,
No hay carne, ni venas, ni blood.
Hay paz.
The silence
y el universo
Consumen ese
Pequeño-infinito espacio:
Une chambre bleue
Vacía mas
La vio ahí en paz:
“I´m Soul”
Le dijo.
Elle a été magique.
Salió de allí,
Then, he closed the
(je) dors, or not?
Nunca volvió

A mirar tan profundo.

Marcela Roviolo / Taller de poesía

Ancestrales

Tus manos,
agrietadas y feroces
convergen en el objeto
de trabajo.
Las mismas, otras,
oran en alto,
alaban
anhelan misericordia.
Malabares encienden el aire
los dedos cuentan:
multiplican caricias
restan temores,
suman dinero,
dividen horas.
Las palmas baten,
baten sueños

de libertad.

Susana Beatriz Rodríguez / Taller de poesía

Rosa

Flor reina de aquel jardín
un jardín natural
de tierra construida
con las manos de Azucena,
manos tiernas, suaves.
Las plantas de rosa crecen,
el riego es necesario
la naturaleza lo brinda
Un día, otro día, varios días
y se desarrollan las plantas,
Llegan los pimpollos,
Imponentes, fuertes, vivaces.
Azucena desea ver el color,
Sus hojitas no la dejan,
y al fin, una mañana
el color reina en su jardín,
el perfume envuelve,
y resuena el amor allí,
ante la imponente presencia

de una rosa blanca.

Rubén Pessini / Taller de poesía



Psicofonía II

De los otros, no puedo
decir mucho.
Algunos hablan
otros con sombrero caminan
pero no piensan.

Uso máscara, pestañas, rubor.
Mi canción, mi letra y mi miedo
de hallarte.

De mis ojos
no puedo decir nada
menos que los veas.

Queda un círculo pequeño
donde observo una

pareja que va de la mano.

Patricia Lombardo / Taller de poesía


Impertinente

Arroja más huellas
en la piel,
el color
que rodea el rostro
se apaga.

Se apodera
de los pensamientos
a veces monótonos
repiten lo pendiente
crueles sentencian todo.

Esa miseria
parecería nada,
a quienes ya no vuelven
a reodenarlos
de forma voluntaria
solo fugas del pasado.

Si primara
el sentido de realidad,
dejaría saber
que ese vacío
no es cierto
sostendría la dignidad.

Llegamos
al límite,
el tiempo no sabe:
algunos quedarán ahí,
y otros cruzarán
aquel borde.



Cerca Lejos

Solo un poco de asfalto
corta ese campo

anuncia la llegada
a otro lugar

Cerca en el espacio
otra dimensión

Equilibra la velocidad
de otra ciudad

ni siquiera difiere
el sonido de las palabras

Algo les deja saber
que no es de ahí

Intentan explicarle
“nunca te vi”

Cálidos    pausados

Sienten el tiempo

21/12/2015

Selección de poemas de Nancy Alvarado - Taller de poesía

Tamya

                                              Bajo las lágrimas
                                              del cielo gris

Corría con lamento
en lo todo movible
                                             Cual dos perlitas negras
sus ojitos mojados, brillaban

Pequeña desesperada
refugio buscaba

Todo ojo que la veía
todo ojo que la evadía.

Hasta que había llegado
un corazón doblegado.
Le era imposible ignorar.

El llanto del cielo
cada vez más profundo

A toda prisa al verla.
De pronto sus patitas
completo vacío sentía
en una ala cálida ya estaba

Palpitaba su corazoncito
treinta minutos por segundo

Un camino de unos minutos
fue puesta a un suelo bajo techo.
Oh cuantos ojos, y manos!
al fin una familia a quienes amar.


Lágrimas eternas

El sol solloza, pierde brillo
luna quebrada por la nostalgia.
El dolor hurga, devora
entrañas del universo
y escurre al corazón.
Almas penden en llanto
por la impotencia
en la zozobra eterna
tormenta
 por la consecuencia.

Deseos truncados,
calan miradas perdidas
suspiros amargos,
aporismes en la garganta
vidas arropadas por nube
 de azabache

Poemas surcados
lloran sangre, arden en llamas.
Alma de los poetas se ahogan
en el mar gris de lóbrega.

Alcoba
la amplitud del océano polar
que arrulla sueños caídos
envuelto en pétalos de nieve.

Qué gran verdad!
Es un monstruo grande y pisa fuerte.

 E
    S
      P
        E
 M       R
    U       A
       E       N
           R      Z
              T      A
            E     al hoyo de espinas de lúgubre
                         sobre anhelos de la aurora
y se cierne sin contemplación.

Reina su odio el alacrán rastrero. 
Su vital, sangre inocente

para demostrar su cobarde valentía.  

Selección de poemas de Marisa Carbonetti - Taller de poesía

Sólo uno

Un solo plato en la mesa
una copa un cubierto
sólo una silla
separada del resto.

Hasta a oscuras se podría
deambular por la casa:
cada  objeto en su lugar.
Nadie cambia nada.

La soledad no viene sola.
anda acompañada
de memoria y desilusión
y de pequeños trozos
de felicidad perfecta.

Siento que mi soledad
se instala y se agiganta.
Yo no encuentro en esta vida
de andar de a uno para todo:

un boleto un asiento una entrada
una sola bocanada de aire puro
para contener las lágrimas
de un presente absurdo.

Vociferan que es lo mejor
para encontrarse con uno mismo
conocerse y aceptarse
quién dijo que para eso

es necesario inmolarse?,
terminar hablando solo
en voz alta y contestarse,
esperar que el sonido

del teléfono nos rescate;
es bueno de vez en vez
la soledad para animarse
acallar el pensamiento

y que el corazón hable,
pero eso no significa
vivir siempre en el abismo
que es estar solo

en el sentido no literal,
rodeado de afectos genuinos;
padres, hermanos, amigos,
hijos que son un tesoro

pero solos en el proyecto trunco
de andar de a dos el camino
de sentir el abrazo,
de vibrar al unísono.

Borges decía,
tu ausencia me rodea
como cuerda a la garganta.

Las sábanas frías
se duermen resignadas
esperando tu venida.


¿Quién da más?

Lo eterno y lo efímero
en un duelo implacable:
fragmentos de almas y cuerpos
en la memoria
irremplazables se perdieron.
Dulces y profundos sentimientos,
se marearon

en la premura de lo urgente,
del sustento. De la vida, la entrega
y el esfuerzo quedan huellas
en algunos muebles
y trastos negros.

Y ahí está la muchedumbre
atenta, vacilante, ansiosa,
testigo de cómo el vil dinero
compra dos vidas preciosas.

Se las lleva el mejor postor
sin dudas, sin condolencias.
 No  importan de los dueños
sus vivencias, el yugo,



el desarraigo, la incertidumbre
y satisfacción postergadas.
Una a una, se van las monedas
ganadas con mucho esfuerzo
para que no falte el pan y los dulces
en las mañanas: honestidad
y educación, las vidas blancas
permanecerán en mí siempre
como ofrenda en sus consejos.

Y ahora sólo quedan
los recuerdos de madrugada
de mis padres: nadie podrá
comprar la luz
de sus miradas.      

Intervalos

Por Diego Lima / Taller de poesía


Cuando me siento a escribir
siento cómo las aguas se agitan dentro de mí
esto es mi pasatiempo.
Perdón, hermano, es más que eso
digamos un recreo
para escapar al mundo entero y sus venenos…

Del pasado me retracto y voy viajando
busco reparo pero en la soledad yo me resguardo
en una relación compuesta de pasión.
Recuerdo que pedí a mi destino algo de compasión
a la vida un rumor de comprensión
pues en comparación
de luto y oscuro, encontré mi corazón…

Es justo ese momento donde empezás a entender
que si no se tiene nada, ya no hay nada que perder
por eso vuelo en avioncitos de papel
y al mal o bien termino dedicando una rima al ayer…

Pero entre la sonrisa y una lágrima
bajo el telón me animo a pensar en el mañana
verás el día en que tus ojos apunten en blanco
este MC desea ser el centro del disparo
es que tu cariño no solo me ayudó
más bien me revolucionó
y vos sos una de esas damas que no tiene comparación…

Soñador que murió por pecador
pero al futuro lo observa en redención
cuando por las noches salgo a caminar sin rencor
a las estrellas me confieso y convido un poco de licor
y cuando llega el alba en las mañanas
guardo un mensaje de la luna sintiendo esperanza…

Admito que muchos me tildan de demente
pero saben que mi expresión
es válida como la de un presidente
es que cuando el corazón late lo hace fuerte
simplemente miro al frente
a veces es bueno olvidar lo poco
que dura un ‘para siempre’…

El dolor es solo ceniza
una experiencia de la vida
pero sospecho que esta vida
es esto: jugarse el resto
si al final todo se acaba
y solo te vas con lo puesto…

Opuesto a eso, creerás que muero
pero irónicamente yo regreso
como el legendario pájaro de fuego
verás, soy el fénix resucitando del infierno…

Yo no pretendo el podio alto
solo que mi canto
sea un manto cual abrazo para los que viven esperando
que aunque la desilusión sean misiles de espanto
vamos al ras del ensueño
siempre libres persiguiendo nuestros sueños…
A veces un sin rumbo es necesario
dejar que la libertad lleve el comando
No sé si esto suena bien hermano
Solo sé que es importante esto que resalto...

Un relato mientras me relajo
si piedras me han golpeado
heridos y sin ganas seguí caminando
a pesar de haber perdido tanto de antemano...

Crecí corriendo como un potro en el establo
con principios nobles ante la luna firmé un contrato
verás hoy, sin resignarlo
sigo siendo aquel niño en busca de lo extraordinario…

Orgulloso de los valores que aprendí
sabiendo que el árbol no crece si se quiebra su raíz.
Por eso, cada día subo al ring
reclamándole a la vida que aún estoy aquí.
Para resumir
sin presumir voy a asumir
que las hojas y la tinta son mi elixir
los versos y las rimas, una forma de sobrevivir…

Cual libro sagrado
la amistad yo consagro y me guardo
que si por la herida voy sangrando
un amigo es quien tiende la mano
con la palabra amén termino este párrafo

humildemente Don Diego y mi último adelanto.