27/11/2016

Paula von Wernich / Taller de poesía

Adentro

En el salón de la facultad
No entra ni un alfiler.

De fondo se escucha
Una voz en un micrófono.

Un grupo de jóvenes
Conversa en alta voz.

Entre ellos,
Una joven calla.

En su interior,
Un alma muere.


Purmavida

I
Pequeñas calles artesanales
como ilustradas por un Dios
hippie y pacifista.
Calles y paredes cargadas
de adoquines
de energía
de positividad imperativa.
Merada por la altura
busco entre puestos y montañas
algún signo de modernidad.
Un hombre
se me aproxima:
no sabe usar su cámara.
Ni un edificio, ni un celular.
Nada
Todos queremos congelar
esa magia.
Pero la foto se borra,
el sentimiento no.

II
Siempre las mismas calles,
silencio y pobreza.
Solo hablamos con turistas
para ganarnos la vida.
Quedan fascinados en esta ida
por el momento y la alegría.
Pero no, ellos no viven acá.
No sufren el permanente mareo,
la falsa felicidad.
Vivimos atrasados,
con aguayos como piel.
Tanta pobreza me ciega,
tanta rutina me congela.

III
Pequeñas calles marcadas
por el paso del ‘tiempo’
por la gran humanidad.
Una pared dice:
“Dios vive”
¿Será cierto?


Guadalupe luna

I
Soy une mujer desde el núcleo hasta los poros,
carezco de edad ya que
el tiempo no puede ser medido
Soy tanto astronauta como novelista
porque vivo entre infinitas estrellas con piernas y mentes y
porque escribo como loca sin parar
en el aire, en papel, en mi piel.
Limito mi existencia con algunas definiciones:
feminista, optimista, en busca de una religión,
nadadora de mares e inventora de palabras.
Trabajo de profesora de literatura y de aprendiz de mis alumnos
creo que aprendo más de ellos que ellos de mi ,
es por eso que ando por la vida
buscando una respuesta.


II

Vivo al sur de un país del fin del mundo,
donde estaríamos todos locos,
no utilizamos esas mini prisiones llamadas “celulares”,
nos miramos a la cara cuando hablamos,
comemos todos juntos en el mismo pasto,
nos amamos: amándonos y odiándonos de a ratos (que es otra forma de amar),
fumamos de luna en luna,
nacemos de nuevo cada vez que el sol
se levanta: esa es nuestra ideología
por eso mi madre se cambia de nombre a cada sol:
Juana, Estrella, Miranda, Angélica…
Porque a cada rato es una persona diferente.
Yo mantengo mi nombre porque este define
 mi cuerpo en esta vida y además lo eligió mi querido padre a quien llamo
 Zeus (me gustan los apodos míticos) y a quien tanto quiero.
Solía ser pintor, hasta que el universo le encargó otro cuerpo.
Ahora solo es recuerdo.


     

La garganta traga
Un barco navega
y cae Benjamín
Dentro de sí mismo:
Un avismo
Navega through the organs
Hasta llegar al cœur,
Se mete ahí dentro.
And no,
Me contó que no,
No hay carne, ni venas, ni blood.
Hay paz.
The silence
y el universo
Consumen ese
Pequeño-infinito espacio:
Une chambre bleue
Vacía mas
La vio ahí en paz:
“I´m Soul”
Le dijo.
Elle a été magique.
Salió de allí,
Then, he closed the
(je) dors, or not?
Nunca volvió

A mirar tan profundo.

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