14/11/2019

Nicolás Torandell -- Los diarios

(Trabajo del Taller de Escritura para Jóvenes 2019. Género: guión.)

Un demonio y un robot están saliendo de la escuela. Ambos llevan el mismo uniforme: una camisa roja, un pantalón gris, zapatos y una corbata, ambos negros. Los dos tienen mochilas: la del demonio negra con un símbolo rojo, y la del robot una caja rectangular metálica. El demonio también lleva algo debajo del brazo pero no se nota bien qué es.

ROBOT.-- Las lecciones de la ser viva a base de carbono denominada Susan, o mejor conocida como la profesora de historia, estuvieron muy completas al tiempo presente.

DEMONIO.-- (mira al robot) Sí, podría decirse, pero la verdad tuvo varios fallos históricos, yo con mi familia estuvimos allí en ese momento.

ROBOT.-- Pero recuerda que la masa gelatinosa de sus cabezas que ellos denominan cerebro tiene una capacidad limitada de información y además cuando descubren algo, si es histórico no tienen forma de comprobar si es cierto o no.

DEMONIO.-- Tienes razón, mañana le diré y tendremos una larga discusión, ¡eso como mínimo nos quita tiempo de clase! (El demonio va a chocarle los cinco al robot, pero en ese momento se le cae el objeto el cual es un diario negro con un pentagrama rojo.)

ROBOT.-- (extiende el brazo y toma el diario) ¿Qué es esto? (mira al demonio)

DEMONIO.-- Eso ya lo sabes… y ahora devuélvemelo. (Se adelanta y se le para adelante al robot.)

ROBOT.-- Sí, lo sé: una estructura geométrica con hojas compuestas de celulosa, una cubierta de cuero, plástico en modo de pintura y probablemente tinta, que normalmente las personas llaman libro, pero este se va más como un diario.

DEMONIO.-- ¡Baja la voz! Y sí, es eso… ahora dámelo.

ROBOT.-- Mi parte traviesa me dice que no, así que… (Abre el diario y rápidamente comienza a hojearlo, pero en un momento el demonio se lo quita bruscamente y se lo guarda en la mochila.)

DEMONIO.-- ¡Hey! ¡Eso es privado!, ahora borra esa información de tu software.

ROBOT.-- ¿Por qué? Mi programación dictamina una sentencia distinta y además que estés liberando exotoxina o como le llaman los humanos que estés enamorado de Arale, la chica cuyo cuerpo está formado por el H2O de cuarto grado, oh eso es divertido.

DEMONIO.-- (Se sonroja y le sale un fueguito azul en la cabeza) No tienes por qué saber eso…

ROBOT.-- ¿O por qué debería borrar que  te vuelves loco por Pix, aquella ser vivo a base de luz o que se conoce mejor como ángel, que es tu compañera?

DEMONIO.-- ¡Basta! Bórralo ahora.

ROBOT.-- Está bien… (Mira su brazo y extiende un panel empezando a tocar algunos botones) Listo.

DEMONIO.-- ¿Recuerdas algo del libro?

ROBOT.-- ¿El que escribiste en 1584 en París? ¿Sobre el amorío de dos personas? Mira, recién me entero de que tienes bonitos sentimientos.

DEMONIO.-- (pensando) ¿Cómo diablos leyó tan rápido? (Toma al robot y lo sube a un árbol.) Está bien, amigo, tú ganas. Te quedas con la información pero no le digas a nadie, ¿está bien?

ROBOT.-- ¿Tampoco a Mina? ¿La demonio a la que le dejas cartas en el banco durante el recreo sin que ella se entere?

DEMONIO.-- (se sonroja poniéndose azul, es decir, se azuloja) No… tampoco a ella

ROBOT.-- Mira tú, cinco años de amistad y tenías sentimientos, ¿qué dirá de mí ese diario?

DEMONIO.-- ¡Nada!

ROBOT.-- (irónico) Sí, te creo.

DEMONIO.-- Aún no te sale la ironía. Dame la mano.

ROBOT.-- (Le entrega la mano y el demonio la toca creándole un pentagrama.) ¿Y esta figura geométrica?

DEMONIO.-- Si le cuentas a alguien, le diré a toda la escuela que Z.H.Y. te trae loco.

ROBOT.-- ¿Cómo retienes esa información en tu cabeza?

DEMONIO.-- No eres el único rápido aquí. (Saca de su mochila el diario del robot, que es todo gris metálico. Al robot le agarra un cortocircuito y un momento después mira al demonio.)

AMBOS.-- Prometemos como amigos no contarle a nadie sobre este asunto. (Bajan del árbol y prosiguen su camino hacia la parada del autobús.)

Telón

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